Mi mirada sobre la meditación


¿Por qué necesitamos meditar?

Vivimos en una época de cambio, que nos expone a desafíos constantes. Hay cosas viejas que ya no resultan útiles y otras nuevas esforzándose por salir a la luz. Podemos ponerles distintos nombres: dificultades en el trabajo, factores econó­micos, enfermedades, relaciones conflictivas, etc. Todo esto nos mantiene en un estado de tensión; Estamos divididos.

Frecuentemente, la razón dice una cosa y el corazón, otra. Eso alimenta un estado de permanente estrés, no solo cuando estamos activos, sino también en aquellos momentos en los cuales el cuerpo precisa descansar. Sin embargo, la mente y los pensamientos continúan «acelerados», dificultando esa tan necesaria restauración cuerpo-mente.

Por eso necesitamos meditar.

Permitirnos un tiempo personal, practicando ejercicios y técnicas que nos ayudan a lograr un estado más meditativo, tiene como resultado un modo de vivir relajado, una visión clara de nuestra realidad.

«Un verdadero meditador no se aísla, tampoco niega las circunstancias que lo rodean, sino que puede verlas como un observador de su propia vida»

Esta mirada clara y atenta es posible superando limitaciones, dejando atrás mandatos y condicionamientos, soltando el sufrimiento innecesario que llevamos sin darnos cuenta. Es decir que, la consigna de la meditación sería: «Ir más allá de los pensamientos», esos que nos mantienen atados a estas cosas y muchas más. Un verdadero meditador no se aísla, tampoco niega las circunstancias que lo rodean, sino que puede verlas como un observador de su propia vida. De este modo las cosas ocurren, mas el centro de nuestro ser permanece en Paz, como si estuviéramos «en el ojo de un huracán», donde todo se mantiene quieto. Ese es el sentido profundo de la consciencia alerta. Cada experiencia se convierte en un aprendizaje, no hay bueno ni malo, todo es parte del camino.

«Ese es el sentido profundo de la consciencia alerta. Cada experiencia se convierte en un aprendizaje, no hay bueno ni malo, todo es parte del camino»

Esta es la manera adecuada de entrar a la práctica de la meditación, no como negociantes, esperando obtener beneficios, sino con la pureza e inocencia de un niñ@ que juega. La paradoja es que los beneficios llegaran al entre­garnos con totalidad a nuestra práctica.
Respondiendo al título de esta nota, si pudiéramos vivir siem­pre con Atención Plena, no necesitaríamos las herramientas y ejercicios a los que llamamos «meditar». Son en realidad «trucos» para limpiar emociones y pensamientos repetitivos. Es necesario sacar la basura que hemos ido acumulando, para que nuestro verdadero Ser nos sea revelado. Podemos iniciar esta práctica para reducir el estrés, mejorar la salud, etc. Y también puede ser el inicio del «viaje del héroe» para los sinceros buscadores.

Desde Flor Dorada anhelamos compartir este viaje con ustedes. Para eso nos re-unimos experimentando el poder sanador de la Meditación, Constelaciones familiares, Talleres en Círcu­los de Mujeres y otras actividades, todas con la intención de despertar el corazón en cada uno de nosotros.

Te esperamos.

Carlos Iacono
Carlos Iacono
Flor Dorada Centro de Meditación y Constelaciones Familiares Email: centroflordorada@gmail.com

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