Hábitos de vida y salud

«La belleza y la vitalidad son regalos de la Naturaleza para aquellos que viven sus leyes» Leonardo Da Vinci

El estilo de vida y la alimentación son factores determinantes del equilibrio psico-físico, y siempre deberemos tenerlos en cuenta cuando hablamos del proceso salud-enfermedad. Los hábitos de vida están directamente relacionados con la mayoría de los trastornos funcionales que padece gran parte de la población -como ser gastritis, cefaleas, diarreas, dermatitis e insomnio entre otros- así como con enferme­dades que existen en la actualidad. Contamos, además, con numerosos estudios que así lo demuestran.

Hoy es clara la influencia de la dieta sobre la diabetes, la obe­sidad o la hipertensión arterial. En el caso del sedentarismo, éste ya es considerado un factor de riesgo para determinadas dolencias y no existen dudas con respecto a la relación existen­te entre el hábito de fumar y las enfermedades respiratorias.

Para comprender la relevancia que presentan los hábitos de vida sobre la salud, vamos a abordar algunos conceptos bási­cos de la fisiología de los organismos.

Todo ser vivo posee una organización y un equilibrio interno, pero funciona como un sistema abierto, es decir que se encuentra, a la vez, en contacto constante con el medio que lo rodea. Este implica un feedback (retroalimentación) constante, en donde, por un lado el organismo es influenciado por el medio externo, y por el otro este mismo organismo modifica el medio externo a través de sus respuestas. En este intercambio se producen desequilibrios continuamente, por lo que el sis­tema se verá obligado a compensarlos para lograr adaptarse.

Para esto, los organismos disponen de distintos aparatos y sistemas, a saber, respiratorio, cardio-circulatorio, linfático, digestivo, renal, inmunológico, neuroendócrino, mio-osteo­articular. Cada uno de ellos, desarrolla una función determina­da, cooperativamente, con el fin de mantener las variables fisiológicas (temperatura corporal, nivel de azúcar en sangre, nivel de oxígeno, entre otros) dentro de rangos compatibles con la vida y, de esta manera, preservar el Medio Interno.

A este proceso se lo conoce como homeostasis, del latín «horneo» = igual y «stasis» = estado. Más formalmente, podríamos decir que la homeostasis es el conjunto de meca­nismos mediante los cuales todos los seres vivos conservan las propiedades de su medio interno dentro de rangos fisiológicos logrando de esta manera mantener estable la composición bioquímica de sus líquidos, células y tejidos, adaptándose a los requerimientos.

Esta complicada definición nos habla de la tendencia que tenemos los seres vivos a adaptarnos a distintas circunstancias para poder mantener la vida. Por ejemplo si comenzamos a correr, vamos a respirar más profundo y el corazón va a latir más rápido para poder abastecer de oxígeno a los músculos. En el caso de tocar un metal muy caliente, inmediatamente sacaremos la mano para no quemarnos y lastimarnos la piel en el caso de que nos invada una bacteria, vamos a levantar temperatura (fiebre) se inflamarán los ganglios y se activará el sistema de defensa para destruirla, y si es un virus intesti­nal, sufriremos una diarrea para resolver el problema. Es fácil entenderlo en el caso de una enfermedad infecciosa, pero más adelante veremos que este concepto se aplica a todas las enfermedades.

Todas estas, son respuestas naturales y fue Hipócrates (años 460-377 ac) uno de los primeros en describirlas. «La enfer­medad (la alteración de la salud) es rectificada (curada) por las fuerzas naturales». En este concepto se reconoce la tendencia natural a oponerse a los cambios y a mantener un equilibrio. Pero es (laude Bernard (médico fisiólogo Francés/ 1813-1878) quien da las primeras ideas del concepto de Homeostasis en la siguiente afirmación: «La constancia del medio interno es indispensable para la vida libre».

Este equilibrio es más fácil de mantener si respetamos las leyes de la naturaleza, y le damos a nuestro cuerpo todo lo que necesita para funcionar correctamente.

La Medicina Naturista, estudia los agentes naturales (alimen­tos, plantas medicinales, agua, sol, tierra, aire y actividad física) sus propiedades y como aplicarlos para mantener la salud o para resolver los distintos procesos patológicos.

El Naturismo implica un compromiso con uno mismo y con el medio ambiente. Comprendiendo las leyes de la naturaleza y respetándolas, abandonaremos todos aquellos hábitos que son insalubres, entendiéndose como insalubre a aquello que favorece el desequilibrio o impide el retorno al equilibrio.

Una alimentación adecuada, mantener la mente sana, realizar ejercicio en forma regular y recurrir a terapias complementarias naturales nos permitirá vivir en armonía y no alejarnos de nuestras fuentes, logrando tener un cuerpo sano y llevar una vida más plena y saludable.

Comprendiendo la importante influencia de los hábitos de vida sobre la salud, aprenderemos a modificarlos favorablemente y seremos nosotros los principales beneficiarios.

Dr. Roberto D. Vitale
Dr. Roberto D. Vitale
Médico UBA | Especialización en Médicina General | Post-grado en Medicina Naturista | Autor del libro: Tu Salud en Tus Manos | Talleres, charlas, consultas y cursos | FB: @caminoalser.bariloche

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